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Review de Las Chicas del Cable (1ª Temporada)

Netflix ha expresado en numerosas ocasiones su intención de expandir su diversidad de contenidos a través del mercado europeo, se han dado cuenta de que hay un interés bastante alto a las serie producidas en países como Francia o Alemania, entre las últimas series en este proyecto tenemos la primera serie original de Netflix en España, recién estrenada este pasado viernes, Las Chicas del Cable.

Las Chicas del Cable ha sido creada por Ramón Campos, Teresa Fernández Valdés y Gema R. Neira conocidos por series como Velvet, Seis Hermanas o Gran Reserva. Las Chicas del Cable transcurre en el Madrid de 1928, en una época en la que las mujeres vivían una vida muy diferente a la de la actualidad, carente de derechos, y muchos que desgraciadamente aun siguen vigentes en su omisión. La serie narra la historia de cuatro mujeres que consiguen uno de los trabajos más deseados de la época, operadora de teléfonos en la central de la primera empresa de telefonía de Madrid. A través de ellas viviremos todas las dificultades que tenían las mujeres en el mundo laboral en una época en la que nadie las quería en él.

La esperanzas eran altas antes del estreno de la serie, no solo estamos experimentando un resurgimiento de la ficción en televisión en nuestro país, además de que esta serie supondría una pequeña reunión de El Internado y -el motivo más importante que hizo que el hype se saliese de todas las escalas conocidas- Concha Velasco forma parte del reparto.

Ahora que todos los ocho episodios de la serie están disponibles podemos analizar si todas las expectativas se han cumplido o ha sido más bien una decepción. Es complicado de explicar, pero la serie no es la mejor serie que verás en Netflix, si lo que esperas al empezar a verla es una obra de arte, prueba a ver otra serie, Breaking Bad, House of Cards o la recién estrenada Por 13 Razones, por deciros ejemplos.

Esto no significa que Las Chicas del Cable sea una mala serie, pero la serie está lejos de ser perfecta. Muchos dirían que los problemas de la serie se centran en la banda sonora, y aunque no vamos a negar que son una parte de ella, pensamos que la mayoría de los problemas proceden de unos guiones que muchas veces dejan bastante que desear, pero ya hablaremos de los problemas de la serie más adelante. Ahora centrémonos en qué hace especial esta serie y porque desde La Cocina del Infierno la recomendamos.

El principio de esta serie es confuso, intentan introducir a todos lo personajes pero parece que no saben cómo hacerlo de forma natural, y esto hace que el primer capítulo, sea sin duda el más complicado de la serie, pero algo mágico ocurre después de este episodio, y capítulo a capítulo te sientes cada vez más y más enganchado a la serie, hasta que llega el punto en que se convierte en algo parecido a una obsesión y que te hace desear que fueran más de solo ocho episodios.

Hay dos claves principales que convierten a Las Chicas del Cable en un must-watch del catálogo de Netflix. La serie utiliza su localización histórica de una manera casi perfecta, eligen un momento muy interesante de la historia para comenzar a introducirnos a nuestros personajes. Finales de los años veinte fue un momento complicado en España y las circunstancias que rodean a nuestros personajes son características de él.

La serie florece con giros y cambios drásticos en la historia que te atraparán poco a poco, esto hace que Las Chicas del Cable no aburre en ningún momento. Y aunque sí es verdad que los guiones podrían ser objeto de mejora en muchos momentos, la historia de la serie te envuelve y te atrapa capítulo a capítulo. Los escritores de la serie se aprovechan del formato de Netflix para crear una de las series más bingeables que hemos visto en los últimos años.

Pero esta historia no funcionaría si no tuviera en su recámara a un grupo de actores extraordinarios, nuestras cuatro principales actrices te cautivan desde el primer momento que están en pantalla. Blanca Suárez interpreta el papel de Lidia, una mujer que ya no tiene nada que perder intentando rehacer su vida a la perfección, rompiéndote el corazón con cada decisión que se ve obligada a tomar. Ana Fernández interpreta a Carlota una niña rica que cree que lo sabe todo y descubre que en realidad el mundo es totalmente distinto a sus expectativas.

Nadie de Santiago hace de Marga una inocente joven que llega a Madrid, y rápidamente se ve sobrepasada por la modernidad de la ciudad en la época, pero es a través de sus ojos donde la serie nos va descubriendo los misterios del mundo en el que nos encontramos -cabe destacar que Marga nos enamoró a todos en la redacción inmediatamente-. Y por último Maggie Civantos como Ángeles quien quizás tuvo el papel más complicado de interpretar, ya que el resto de mujeres tienen algo diferente que añadir, pero Ángeles tiene que ser una mujer clásica de la época y hasta que te das cuenta el personaje puede llegar a ser irritante, pero va cogiendo un rumbo totalmente diferente a lo esperado.

Pero no son las protagonistas las únicas que destacan también lo hacen el resto de miembros del reparto aunque sin duda hay que destacar el trabajo de Martiño Rivas, Yon González y Ana Polvorosa, los principales secundarios.

En conclusión, son las historias de estos personajes las que hacen que sigas viendo la serie episodio a episodio, quieres que sean felices, y a lo largo de la serie te ves shipeando a varias parejas y este sentimiento de fanboísmo, de shipping, el que te obsesiona a la serie y te obliga a ver la serie de golpe.

Pero no todo es perfecto, está muy lejos de serlo. Como ya comentamos al principio, los guiones no son lo mejor del mundo, en muchas ocasiones esto hace que te sientas como si estuvieras viendo una telenovela en vez de una serie de Netflix. Además, muchos de los diálogos resultan tan cringe de ver que te harán parar unos segundos el capítulo para tomar el aire y relajarte.

También si hablamos de los fallos de Las Chicas del Cable, hay que mencionar la banda sonora de esta. La pregunta es, ¿es tan mala como todo el mundo afirma que es? La respuesta: seguramente sea peor. Su intención a la hora de elegir la música queda clara, una serie sobre mujeres intentando luchar en un mundo de hombres debería estar completamente cargada de música hecha por mujeres, y la idea no es el problema. El problema se basa en que la música semi-pop, semi-electrónica con toques alternativos que eligieron para la serie resulta irritante, no pega con la serie y en muchas ocasiones te saca del momento histórico que estás viviendo. Un concepto novedoso pero que falla estrepitosamente en su ejecución.

Para terminar vamos a comentar un par de SPOILERS importantes de Las Chicas del Cable.

Las historias de la serie no son todas cautivantes, la principal la de Lidia es quizá la más aburrida en algunos momentos, debido a que todo el drama esta sobreactuado, la mayoría se resolvería si lo personajes hablasen entre ellos y en muchas ocasiones resulta irritante. En cuanto a la historia de Marga, es la más divertida y, aunque estemos enamorados del personaje, es seguramente la más innecesaria de todas.

En cuanto a Ángeles la historia intenta tratar con un tema muy complicado como es la violencia de género y por desgracia queda lejos de ser tratada tan bien como se merece, lo cual es una pena con lo bien que trata el resto de situaciones controvertidas. Y por último, toda la historia de Carla es quizá uno de los mayores méritos que tenemos que darle a la serie, con esta historia no solo intentan hacer una historia sobre dos mujeres que se enamoran, sino que van un paso más adelante y hacen que el personaje sea bisexual, una representación escasa dentro del mundo de las series y que lo hacen de una manera fascinante y digna de admirar, tanto en interpretaciones como en dirección.

En cuanto a las próximas temporadas, la serie termina con un final muy abierto, dejándonos con ganas de más y haciendo que no podamos esperar a una segunda temporada.

En conclusión, Las Chicas del Cable no es la mejor serie que ha estrenado Netflix este año, ni siquiera la que ha estrenado este pasado fin de semana, pero es entretenida y quizá un primer paso en el buen camino para la evolución de la ficción en nuestro país.

upPros 5MByjContras
* Un paso adelante dentro de la dirección de series del país. * Banda Sonora inadecuada.
* Historias envolventes . * Muchas partes del guion dejan que desear.

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Sobre el autor

Jorge Santos
Tinerfeño nacido en los 90 amante de la física, del cine y sobretodo la televisión, demasiada televisión quizá.

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