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Análisis de la séptima temporada de The Walking Dead

The Walking Dead

Desde que comenzó The Walking Dead, siempre ha seguido exactamente la misma fórmula. No podemos echárselo en cara porque hasta ahora les ha ido muy bien y cuando algo funciona no hay necesidad de cambiarlo, pero ese momento ya ha llegado. A tan solo diez días del estreno de la octava temporada, os comentamos qué nos pareció la séptima.

No ha sido una mala temporada, pero ha estado muy por debajo del nivel que todos nos esperábamos de la serie tras las expectativas que nos habían generado y sin duda llega el momento de cambiar su forma de hacer las cosas. Hasta ahora The Walking Dead ha funcionado de la siguiente forma: Se van generando conflictos en la trama, estos conflictos se van acumulando mientras conocemos el desarrollo de los personajes y luego estalla de forma satisfactoria en un par de episodios en el mid season o al final de temporada.

Gracias a esto podemos ver capítulos en los que no pasa nada demasiado relevante más allá de matar unos cuantos caminantes o ver a un par de personajes hablando, caminando o estrechando relaciones con otros personajes, pero es que vemos estos capítulos porque sabemos que merece la pena la espera y el desarrollo, algo que no ha pasado esta temporada en ningún momento. Spoilers a continuación.

El primer episodio: un arma de doble filo

La temporada anterior terminó con uno de los finales más polémicos que ha tenido la serie y es que a nadie le gustan los cliffhangers. Tras el conflicto con los Salvadores, todos acabaron arrodillados ante Negan y a modo de castigo él terminaría con la vida de uno de los personajes del grupo de Rick. Una idea genial pero mal ejecutada.

El tiempo ha confirmado que hacer esto no le vino bien a la serie; sí, todos teníamos ganas de que llegara el comienzo de esta temporada y de hecho, tuvieron una gran audiencia durante el primer episodio, pero es que a partir de ese momento, a partir de ese inicio de temporada brutal que nos dejó a todos emocionados y expectantes con lo que pasaría a continuación, la serie bajó el ritmo de golpe, toda la trama comenzó a avanzar a un ritmo muchísimo más lento y el nivel de emoción empezó a ir cuesta abajo sin poder retomar el rumbo hasta el final de temporada.

Esto demuestra que la temporada anterior tuvo que haber acabado con las muertes de Glenn y Abraham a manos de Negan. Tras este evento, podrían haber comenzado la temporada de una forma mucho más pausada, consiguiendo de esta forma que la serie fuese más emocionante tras cada capítulo en lugar de ir cuesta abajo como ha ido durante esta temporada.

Todos somos Negan

Existe un comentario muy popular que vemos en todas partes y que afirma que una historia es tan buena como lo es su villano. Esto es cierto, al igual que no podemos pensar en Batman sin que nos venga a la mente al Joker, al pensar en esta temporada de The Walking Dead quien nos viene a la mente es Negan, que ha tenido mucho protagonismo y ha estado a la altura de las expectativas.

No veíamos un villano tan peligroso y temible en la serie desde que el Gobernador hizo su aparición y lo cierto es que Negan ha sido una de las incorporaciones más importantes de la temporada. Quizás hayan abusado un poco de sus largos monólogos mientras se pasea tranquilamente junto a su sonrisa y Lucille, pero es imposible no acabar cogiéndole cariño durante la temporada.

Negan nos ha bateado directamente al corazón.

A pesar de que podemos definir a Negan como un asesino y un monstruo, también es un personaje muy carismático, esto hace que, a pesar de ser el enemigo de esos personajes que llevamos siguiendo durante toda la serie, ha conseguido seducirnos, de hecho incluso su postura en contra de las violaciones y su sentido de la lealtad hace que veamos en él algunos comportamientos que podemos valorar de forma positiva.

Temporada de Transición

Las sensación que nos transmite esta temporada ahora que ha terminado, es que ha sido una temporada de transición, no ha pasado nada relevante de verdad, salvo el primer episodio en el que vimos las muertes de Abraham y de Glenn, que como ya hemos comentado, creemos que tuvieron que haberse producido al final de la sexta temporada.

Salvo ese momento, no ha sucedido nada que vayamos a guardar realmente en nuestra memoria. No hay ningún momento épico, ninguna escena increíble o muerte trágica que vayamos a recordar dentro de dos temporadas o cuando haya acabado la serie.

Si echamos la vista atrás, todos recordaremos algún momento de las primeras temporadas de The Walking Dead a pesar de que hayan pasado hace años, seguro que todos nos acordamos de la muerte de la madre de Carl o del momento en el que murió algún personaje al que le tuviéramos cariño, pero ¿qué recordaremos de esta temporada? En el mejor de los casos, posiblemente la recordaremos como “lo que pasó antes de que empezara la octava.”

Seis son multitud

Aquí tenemos el principal problema y el motivo por el que la fórmula de The Walking Dead ha dejado de funcionar. Hemos tenido capítulos dedicados a la gente del basurero, al grupo de mujeres que viven en la costa, al Reino, a Hilltop, a Alexandria y a Los Salvadores. Son demasiados grupos, demasiados personajes, demasiadas tramas y demasiado desarrollo, siguiendo la fórmula de esta serie, esto ha hecho que esta temporada sea mucho más larga que de costumbre.

Y no nos referimos a larga en términos de tiempo, nos referimos a que todo ha pasado de una forma muy lenta. Después de 16 capítulos, nos hemos quedado en el mismo punto en el que estábamos en la temporada anterior, los espectadores ya nos habíamos dado cuenta de que había que enfrentarse a los Salvadores desde la temporada anterior.

El tigre es una de las mejores incorporaciones de la temporada.

Si comparamos esta temporada de The Walking Dead con la anterior, el conflicto contra los Salvadores ha dejado mucho que desear, demasiados preparativos, no debería de ser tan fácil que distintas comunidades que tienen un enemigo común se acaben uniendo para hacerle frente.

Es cierto que no podemos compararlas directamente ya que son situaciones completamente diferentes, pero mientras que desde el mid season de la temporada anterior escuchamos por primera vez eso de “Todos somos Negan” vimos desde ese capítulo hasta el final de temporada cómo los protagonistas se enfrentaron de verdad a los Salvadores antes de que Negan hiciera acto de presencia. Acabamos la temporada donde la empezamos.

Conclusiones y lo que está por venir

Lo único que puede salvar a esta temporada de The Walking Dead es que la octava temporada sea espectacular y nos tenga enganchados a la pantalla de principio a fin, hacer que lo que esté por venir merezca la pena haber sido fieles a la serie durante esta temporada. Curiosamente una de las pegas que le podemos poner a este último capítulo es que las escenas de acción con armas de fuego no están bien dirigidas y restan realismo a la serie.

Vemos en todo momento personas disparando sus armas y les vemos disparar muchísimo, pero sin causar estragos. Si dos grupos de personas se disparan con armas automáticas a escasos metros de distancia, lo normal sería que acabasen todos muertos en cuestión de segundos.

Esto es algo que le resta mucho realismo a la serie y que curiosamente no hemos visto de una forma tan exagerada hasta este último episodio. Esperamos que durante la próxima temporada no se sucedan combates como este y que los personajes actúen de una forma más natural, disparando desde coberturas y haciendo uso del terreno. Si vamos a ver una guerra de verdad durante la octava temporada, ojalá tomen como referencia alguna serie como Hermanos de Sangre, donde combinaron a la perfección darle profundidad a todos los personajes y acompañar este desarrollo con escenas llenas de acción a lo largo de todos los capítulos de la serie.

Por favor, más protagonismo para estos dos caballeros.

Sin haber sido una mala temporada, nos encontramos ante el peor momento de The Walking Dead y es necesario que la serie vuelva a enganchar al público que ha perdido a partir del comienzo de la octava temporada. Las hostilidades tienen que comenzar desde el principio, de nada sirve aplazar esta guerra de forma innecesaria.

Queremos que la próxima temporada combine el desarrollo de los personajes y las relaciones que estos tienen entre ellos con escenas de acción frenéticas o muertes inesperadas y que nos afecten a nivel emocional, la serie tiene que volver a aquello que nos hizo engancharnos en un primer momento.

upPros 5MByjContras
* El primer y el último episodio de la temporada. * Muy, muy, muy lenta.
* Negan es un villano magnífico. * La serie va cuesta abajo desde el inicio de temporada.
* En el reino tienen un puto tigre. * Temporada de transición.

About the Author

Pedro Rodríguez

Estudiante de Contabilidad y Finanzas. Me encantan los videojuegos, veo muchas series y a veces soy gracioso.

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